Proyecta tu esencia en tu imagen profesional.



¿Recuerdas cuando de niña o niño jugabas a trabajar? ¿Qué profesión solías elegir? Yo, jugaba con mis muñecas a la empresaria y tenía mi propia idea de cómo debía verse: madura, determinante, apasionada, usaba bolsas o maletines, vestía muy bien pero no era exagerada, usaba colores sólidos, accesorios pequeños, cabello corto... y zapatos divinos.


Ahora pensemos en otras profesiones, si te digo cirujano ¿Cómo lo imaginas? ¿Y una abogada? Si te digo: político, ¿Cómo lo visualizas?... ¡Exacto! Eso que pensaste, así parezca un cliché, tiene que ver con la imagen personal y profesional. Cada profesión usa ciertos elementos para identificarse o destacarse de otras, para comunicar un mensaje y especialmente para cumplir una función.


La imagen profesional comunica quién soy profesionalmente y cómo es mi desempeño. Todo lo que uso da un mensaje: los colores, la estructura de mis prendas, mi postura corporal, los accesorios y cómo me manejo en ese ámbito; mi puntualidad, redacción, mis protocolos de comunicación, etc. Los detalles forman parte de un todo y transmiten mensajes poderosos. Las personas con las que me relaciono en mi entorno laboral constantemente se cuentan una historia sobre mí; si genero confianza o desconfianza, si inspiro, si soy buena comunicadora o si me cuesta transmitir información; si me organizo, si soy responsable o, incluso, si la espontaneidad es mi fuerte.


Tu imagen también es aquello (en parte) que termina escuchándose en el famoso “radio pasillo”; la percepción de las personas acerca de cómo te desempeñas en tu ambiente laboral y que suele “escucharse” en los espacios de trabajo (virtuales o físicos); eso que te permite ascender o , incluso, no vislumbrar nuevas oportunidades. En este mundo que habitamos y porque somos seres sociales, la imagen genera una huella en las mentes de las otras personas y cuenta una historia acerca de quién eres y, en el caso de la imagen profesional, da una historia acerca de quién eres en este ámbito.

Por eso, como es habitual, te dejaré unas preguntas poderosas y encontrarás respuestas para encaminar tu imagen profesional hacia una de impacto.

La imagen profesional comunica quien soy profesionalmente y como es mi desempeño


Lo primero es ubicarte en el “escenario”, entendiendo éste como tu universo laboral. ¿En qué espacio te ubicas? ¿Qué profesión ejerces? ¿Qué comunica esa profesión? ¿A qué audiencia va dirigida? Por último ¿crees que estás dando el mensaje correcto?


En un segundo tiempo, debes preguntarte sobre la imagen ambiental, ¿Qué elementos decorativos, iluminación y aromas son parte de tu universo profesional?


Y por último, pero no menos importante ¿Qué elementos representan tu profesión?

¿Qué prendas, colores, texturas y estampados comunican tu mensaje? ¿Cómo influye el arreglo del cabello, uñas y accesorios en tu ambiente laboral?


Existen profesiones que, por su rubro, tienen imágenes más estandarizadas en el imaginario colectivo porque tienen cierto tipo de comunicación. Hay aquellas como la abogacía, el sector salud o de alimentos, donde te van pidiendo cumplir con cierto tipo de vestimenta desde la formación.


LO QUE SE USA NO ES CASUAL, CADA ELEMENTO APORTA Y DA UN MENSAJE DE TU IMAGEN.


Por ejemplo, dentro del giro de los alimentos y la salud, la higiene y lo pulcro son parte fundamental de lo que buscan transmitir. Pueden existir áreas dentro de éste rubro que sean más flexibles, como la de pediatría donde generalmente podemos encontrar estampados de dibujos animados, ya que su objetivo es empatizar con otro tipo de público y así generar confianza.


Dentro de la abogacía o el área empresarial predominan los colores oscuros, los trajes y las prendas estructuradas; generalmente aquí se busca transmitir seguridad y confianza a través de la vestimenta.


Ahora que ya cuentas con ésta información, te invito a que reflexiones y planees hacia dónde quieres encaminar tu objetivo. No olvides poner, en primer plano, la asertividad al elegir los elementos según lo que quieras comunicar; busca siempre defender lo que te haga sentir comodidad y confianza; prioriza tu esencia y recuerda que no está desconectada con el ámbito profesional en el que te desenvuelves, porque al final de cuentas todo transmite quién eres.


Publicado originalmente en la revista Mexcostura Año 25 No.97 Octubre - Diciembre 2021. pp. 30 -32.

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